Tendencias >> Escrito por Javier Solano La casa ecológica
Cada día que pasa aumenta la preocupación por el medioambiente y las presiones — especialmente en los países más desarrollados— para convivir sin destruir. Uno de los efectos de esta tendencia ha resultado en el aumento en la demanda de viviendas “ecológicas”, que respeten la naturaleza y ahorren energía.
Si antes nos fijábamos en una bella cocina o un moderno baño, ahora debemos añadir a nuestra lista de demandas los materiales de construcción, sistemas de ahorro de energía y agua, la localización y la orientación del edificio. Todo ello no solamente beneficiará a la naturaleza sino a nuestra propia salud tanto física como mental.
La localización no se refiere exclusivamente a un barrio lindo y seguro sino al propio emplazamiento de la casa; corrientes de agua subterránea y fallas geológicas pueden afectar la estabilidad de la vivienda y la salud de sus habitantes. Existen especialistas para analizar el terreno a los que se puede acudir para un estudio más en profundidad.
La orientación de la casa respecto al sol también resulta fundamental para ahorrar energía (según el lugar gastaremos más en calefacción o aire acondicionado con una mala orientación así como ahorro en iluminación). También habrá que tener en cuenta la tendencia de los vientos e incluso la vegetación, que puede dar sombra y refrescar la casa en una localización cálida o no dejar pasar los escasos rayos del sol en un lugar frío, aumentando nuestra factura energética.
Los ruidos son otra de las variantes que deberemos tener en cuenta a la hora de adquirir una propiedad ya que la contaminación acústica puede ser peor que cualquier otra. Es de sentido común evitar carreteras cercanas y comprobar la solidez de las paredes ya que las de baja calidad aíslan mucho peor. Las fibras vegetales y corchos son buenos aislantes naturales y se han sofisticado tanto que han llegado a ser atractivos para la decoración.
En el exterior es aconsejable emplear materiales naturales tales como cerámica, madera, adobe, ladrillo o piedra, en lugar de los generalmente utilizados como son el cemento, hormigón o el aluminio y, por supuesto, eliminar la uralita de los tejados. La madera que cubre los suelos no debe de proceder de las deforestaciones de bosques naturales sino de las plantaciones sostenibles.
A la hora de ahorrar energía, el agua y la calefacción son los dos elementos del hogar que adquieren mayor importancia. En la actualidad, existen una serie de dispositivos para los grifos que evitan que ésta se pierda o se gaste en exceso, limitando su caudal. Además, la instalación de depósitos procura la acumulación del agua de lluvia que sirve para el uso del hogar. En el tema de la calefacción, existen acumuladores nocturnos que, apoyados por la energía solar fotovoltaica, se han convertido en uno de los sistemas más efectivos.
La pintura de la casa ha de ser elaborada con productos naturales o, por lo menos, que no contengan sustancias tóxicas. Aunque las más recomendadas son las que carecen de silicatos por ser las más inocuas, existe una gran variedad de pinturas con alto nivel ecológico.
Por último, mantener plantas en el interior de la vivienda permite reducir los niveles de contaminación del ambiente y además de embellecerla, nos recordarán que debemos cuidar la naturaleza que nos rodea en el exterior.
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En movimiento El desayuno: la comida más importante del día
 El desayuno no recibe la atención que se merece debido a las prisas de la vida moderna y el organismo se resiente al comenzar el día sin la energía necesaria para afrontarlo.
Solemos prestar más atención al almuerzo ya que después de varias horas con actividad física el cuerpo necesita alimento, pero comenzar el día sin un desayuno adecuado tras ocho o más horas de ayuno hace que nuestro organismo tenga que quemar parte de las reservas energéticas que acumula y este proceso interfiere con nuestra capacidad física e intelectual.
Esta primera comida del día es especialmente importante para los niños y jóvenes estudiantes. Diversos tratados han demostrado que los que alumnos que acuden a la escuela sin haber tomado un desayuno adecuado, a menudo sufren dificultades de concentración y de memoria y se encuentran nerviosos y cansados.
La cuestión es ponerle imaginación a la primera comida del día, como sucede con el resto de comidas, y aprender a dedicarle el tiempo que se merece, unos 15 minutos y mejor si se dispone de media hora.
La ingesta del desayuno debe suponer en torno al 25% del total del consumo diario y debe incluir alimentos de cada uno de estos cuatro grupos: lácteos, farináceos o cereales, frutas y grasas o derivados cárnicos. Para disfrutar de un buen desayuno deberemos variar el tipo de alimentos según los gustos.
Carolina Delgado se especializa en temas de salud y estética.
| Los cuatro grupos | >> Lácteos La leche, el yogur y el queso fresco son la principal fuente de calcio para nuestro organismo. Además, aportan proteínas, vitaminas A y D, y vitaminas del grupo B (principalmente riboflavina o B2). | >> Cereales Están elaborados con las diferentes harinas de los cereales y constituyen la mayor cantidad de hidratos de carbono para nuestro cuerpo. En este grupo se incluyen los cereales en copos, las galletas, el pan y la bollería. | >> Frutas Las frutas y los zumos aportan los minerales, vitaminas y fibra necesarios para nuestra actividad. También ayudan al buen funcionamiento del intestino y de los órganos digestivos. | >> Grasas y derivados cárnicos Las grasas (como el aceite de oliva, la mantequilla o la margarina), la mermelada, la miel y los derivados cárnicos (como el jamón cocido o serrano, los fiambres de pollo o pavo y los embutidos) aportan proteínas y grasas, y pueden formar parte de nuestro desayuno siempre y cuando no se abuse de su consumo. | |
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