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Paladar >> Escrito por Luis Garrido
Comida a bordo

Los barcos modernos que realizan cruceros de placer son auténticas ciudades flotantes, totalmente autosuficientes mientras dura la travesía. Uno de los principales atractivos por los que los cruceros son famosos, es la comida. Pero, ¿cómo se prepara comida para tanta gente?

Los cruceros continúan siendo una de las formas favoritas de pasar unos días de vacaciones. Obviamente hay diferencias entre una línea de cruceros y otra, pues las hay más lujosas y exclusivas y otras más populares, pero en general las reglas son las mismas. Sin embargo, en cualquier barco hay que preparar comida en abundancia y a todas las horas del día y siempre es variada, deliciosa y bien presentada.

Hace poco tuve la oportunidad de ir a un viaje de siete días en un barco que transportaba 2.500 viajeros además de llevar 860 personas de tripulación.

Como uno de mis principales objetivos era la comida, ahí concentré mis pesquisas. Por la mañana, había la opción de desayuno a la carta en el comedor principal, un buffet o servicio de cabina. Para el mediodía, un gigantesco buffet y para la noche, una cena formal en el comedor principal, servida en dos turnos preasignados o buffet para los que deseaban continuar en pantalón corto. A eso hay que añadir dos restaurantes especializados y hamburguesas, perritos calientes, pizzas y otros bocados que se sirven en los bares durante el día, amén del servicio de comidas en cabina 24 horas al día. En total se preparan 10.000 comidas diarias de varios platos cada una.

Entrevistando el jefe de cocina del barco pudimos desvelar algunos misterios. Primeramente, los menús para la duración del crucero los determina un grupo de expertos en las ofi cinas centrales de la compañía, combinando platos que según la experiencia, han sido del agrado de los viajeros, premisa importante para poder planear y efectuar el suministro preciso. Nada se puede dejar al azar. Todo se abastece en el puerto de partida de proveedores califi cados. Nada se compra en los puertos que el barco toca. Prácticamente toda la comida se prepara en el barco partiendo de cero, desde el caldo de pollo básico hasta la panadería y pastelería.

La cocina es una operación de 24 horas al día, atendida en tres turnos de trabajo, si bien el punto culminante es la hora de la cena formal, en la que hay que atender dos grupos de comensales con muy poco espacio entre uno y otro. Sesenta y cinco cocineros se juntan en esos momentos para atender la demanda. La mayoría de los componentes de un plato se preparan con antelación por separado dejando para el último minuto el montaje fi nal antes de salir al comedor.

Las medidas sanitarias y de conservación son muy estrictas, pasando tres inspecciones internas por semana para asegurar que todos los equipos funcionan correctamente. Unas 50 personas se encargan de la limpieza diaria de las cocinas.

 Consumo en una semana
18.450 huevos frescos
2.155 kg de arroz
5.670 kg de verduras frescas
5.253 kg de frutas frescas
15.925 litros de leche
2.462 kg de carne de vaca
83 kg de hierbas frescas
3.350 kg de patatas
253 kg de café
3.572 kg de helado
250 kg de langosta
14.220 kg de pollo
1.655 kg de azúcar
7.500 botellas de licor
8.500 latas de cerveza
5.000 latas de refrescos

  
Octubre-Noviembre 2008
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